A pesar de ser el conjunto muscular más grande y potente del cuerpo
humano, y todo cuanto ello supone, el glúteo es un músculo al que no
siempre y en toda circunstancia se le da la importancia que merece. Has
de saber que merced a este podemos mantenernos en bipedestación.
Antes
de seguir, decir que la musculatura del glúteo se compone de: glúteo
mayor, glúteo medio y glúteo menor. Se trata del principal extensor y
rotador externo de la cadera, además de esto, cumple con otro tipo de
funciones no menos esenciales como son la de estabilización de la pelvis
y la zona lumbar, tratando de contrarrestar las fuerzas de aducción y
rotación interna de la cadera a lo largo de así como las que tienden a
flexionar el leño cara delante. Por consiguiente, en cualquier
movimiento en el que la articulación de la cadera esté presente, la
musculatura del glúteo adquiere una enorme relevancia.
Debido a
nuestro modo de vida, al pasar muchas horas sentados y no realizar
ningún género de trabajo concreto de este grupo muscular, los glúteos
van perdiendo tono muscular a la vez que permanecen “dormidos”. Aquí es
don surge el término “amnesia glútea”, el cual se refiere a la
inhibición y el retraso en la activación de los glúteos, reforzando
todavía más su debilidad. Esto afecta de forma negativa a nuestro
desempeño como el desarrollo de fuerza por parte de nuestro tren
inferior, y es la primordial causa de muchas lesiones y del dolor
crónico (lumbares, rodilla,…).
¿De qué forma activar nuestros glúteos?Conociendo
un poco más en detalle cuales son las primordiales funciones de
nuestros glúteos, vamos a ver qué tipo de trabajo debemos efectuar para
volver a establecer los patrones de reclutamiento muscular adecuados.
Antes
de seguir, para conseguir esto debemos asegurarnos de tener una
adecuada extensibilidad de los flexores de cadera. Para revisarlo, nos
colocamos en cuadrupedia y realizamos una extensión de cadera
extendiendo nuestra pierna con la rodilla flexionada a 90º y deberemos
ser capaces de que nuestro muslo quede paralelo al suelo (eludiendo una
extensión lumbar). Si no somos capaces de efectuar esto apropiadamente,
vamos a deber emplear ejercicios de movilidad de la cadera en extensión,
y estiramientos de los flexores de cadera y de la cadena muscular
flexora.
gluteo activacionUna vez que nuestros flexores
de cadera son capaces de extenderse de forma conveniente, ya estamos
listos para reactivar nuestros glúteos.
Ejercicios iniciales
En
primer lugar, deberemos poner énfasis en la correcta activación de los
glúteos con ejercicios fáciles. Buscaremos la calidad del movimiento
dejando a un lado la carga o bien la cantidad de peso. Pues bien, ahora
planteamos los siguientes ejercicios para mejorar nuestra percepción en
cuanto a la activación de nuestros glúteos:
Puente de glúteos (glute bridge)Acostados
boca arriba, flexionamos nuestras rodillas apoyando las plantas de los
pies en el suelo. Ahora efectuamos una extensión de cadera de manera que
nuestras rodillas formen una ángulo de 90º y nuestro cuerpo quede
alineando con apoyo de hombros y pies (separados la anchura de caderas).
Al ejecutar este ejercicio deberemos centrarnos no solo en el
movimiento sino más bien también en apretar al límite nuestros glúteos
para conseguir el mayor nivel de activación. Desde este ejercicio,
brotan múltiples variantes en inestabilidad, con bandas, con un solo
apoyo,…
Extensión de cadera en pronaciónAcostados
boca abajo, efectuamos una flexión de rodilla de manera que nuestra
planta del pie se oriente cara el techo. Desde esta posición elevaremos
la planta del pie hacia el techo por medio de una extensión de cadera,
mantenemos esta posición a lo largo de 5 segundos y repetimos.
Ejercicios de fortalecimiento
En
el momento en que seamos capaces de activar y percibir la activación de
los glúteos, estamos dispuestos para efectuar ejercicios de
fortalecimiento de mayor intensidad.
Empuje de cadera con barra
Este
ejercicio es afín al puente de glúteos, mas para incrementar la
intensidad, pondremos una barra sobre nuestra cadera y apoyaremos los
hombros sobre una plataforma estable de forma que nuestro cuerpo quede
elevado y paralelo al suelo en la situación de máxima extensión. Debemos
eludir en todo momento la extensión lumbar, como que las rodillas se
separen.